sábado, 12 de diciembre de 2009

La violencia sexual en las escuelas (3)

Para muchas jóvenes, el lugar donde son objeto de coacción o acoso sexual con mayor frecuencia es la escuela. En un caso extremo de violencia ocurrido en 1991, 71 adolescentes fueron violadas por sus compañeros de clase y otras 19 murieron en un internado en Meru (Kenya) . Si bien gran parte de las investigaciones sobre este tema se realiza en África, no resulta claro si esto se debe a que en esa región la revalencia del problema es particularmente elevada o si, sencillamente, ha tenido mayor visibilidad que en otras partes del mundo. Lo más probable es que el acoso de las muchachas por los varones sea un problema mundial. En el Canadá, por ejemplo, 23% de las niñas habían sido víctimas de acoso sexual en la escuela. Sin embargo, las investigaciones realizadas en África han permitido poner de manifiesto que los docentes desempeñan un papel importante en la facilitación o el ejercicio de la coacción sexual. En un informe de Africa Rights se informó que en Ghana, Nigeria, la República Democrática del Congo, Somalia, Sudáfrica, Sudán, Zambia y Zimbabwe hubo casos de docentes que intentaron tener relaciones sexuales con sus alumnas a cambio de darles buenas calificaciones o no reprobarlas. En una encuesta nacional realizada recientemente en Sudáfrica, que incluía preguntas sobre las experiencias de violación antes de los 15 años de edad, se comprobó que los docentes eran responsables de 32% de las violaciones de niños denunciadas . En un estudio retrospectivo de casos denunciados de abuso sexual a los niños, realizado en Zimbabwe durante un período de ocho años (1990 a 1997), se comprobó que las tasas de abuso sexual cometido por los maestros de las escuelas primarias rurales eran elevadas. Muchas de las víctimas habían sido niñas de 11 a 13 años de edad, y el tipo de abuso sexual más prevalente era la relación sexual con penetración.

como dice mi compañera Cynthia en la introducción, la información sobre este tema es escasa, quiero suponer que la razón principal es que la aceptación y las denuncias sobre estos hechos son casi nulas, en México nuestra cultura no nos permite tener una apertura total a estos temas, se le da más importancia al "que dirán" que al hecho de que nuestros niños (sobre todo) están siendo abusados en el entorno familiar.
Hace poco alguien me platicaba que en Aguascalientes trabajaba en conjunto con la procuraduría del estado detectando y apoyando a niños víctimas de abuso sexual, en algún momento, algún niño aceptó este hecho, se levantó la denuncia y se juzgó al responsable, pero en lugar de que la mamá del niño afectado diera gracias porque el agresor (que era el papá del niño) ya estaba en la cárcel, la señora arremetió, junto con vecinos de la comunidad, en contra de las personas que habian ayudado a arrestar al agresor, argumentando que habian dejado sin sostén económico a esa familia...
con este ejemplo quiero terminar esta entrada, para que podamos ver un poco la perspectiva del porque casi no hay datos en México sobre el abuso sexual.



Krug, E., Dahlberg, L., Mercy, J. Zwi, A. Y Lozano, R. (eds.) (2003). Capitulo 6: La violencia sexual. En Informe mundial sobre la violencia y la salud. Washington, D.C.: Organización Panamericana de la Salud. Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud. Recuperado Diciembre, 12. de http://www.paho.org/Spanish/AM/PUB/capitulo_6.pdf

Panorama general del abuso sexual infantil en México. (2)


A pesar de que México ha signado la mayoría de los tratados internacionales en materia de abuso y explotación sexual infantil, no ha logrado traducirlos en acciones legislativas y de política pública integrales para garantizar que niños y niñas dejen de ser víctimas de todas las formas de abuso sexual.
Respecto al abuso y violencia sexual, en nuestro país no existe información producto de estudios sistemáticos, que muestren las tendencias, modalidades y dimensiones de este problema, en los diversos ámbitos en los que se desarrolla el niño, entre ellos, el que se refiere a la participación en actividades religiosas, en el hogar y en la escuela, tan solo por mencionar algunos.
Según Shecter y colaboradores “el abuso sexual debe entenderse como aquella actividad en que se vean envueltos niños, niñas y adolescentes que no han tenido las bases biológicas o psicológicas de un acto sexual y que, por lo tanto, no pueden otorgar un consentimiento racional a los adultos”.
El National Center of Child Abuse and Neglect, por su parte, propone que se considere como Abuso Sexual a los contactos e interacciones entre un niño y un adulto, cuando el adulto usa al niño para estimularse sexualmente (a él mismo, al niño o a otra persona). Debe considerarse abuso cualquier clase de placer sexual que ejerce un adulto con un niño utilizando su posición de poder o autoridad, y cabe señalar que no es necesario establecer un contacto físico (penetración o tocamientos) para establecer el abuso, basta solamente que se utilice al el niño o niña como objeto de estimulación sexual. En México, el abuso sexual, es el tipo de maltrato infantil que menos se ha documentado en los ámbitos médicos, sociales y legales, a pesar de que la frecuencia de casos es cada vez mayor. La información estadística es muy escasa y no se cuenta con un sistema que permita identificar los casos y niveles de violencia que se ejerce en contra de la población infantil, tampoco se conoce la cantidad de niñas y niños que han sido atendidos y puestos a disposición de las autoridades del país. El Centro de Terapia y Apoyo para Víctimas de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, reportó en 1997 que del total de las víctimas menores de 13 años atendidas, el 52% eran víctimas de abuso sexual, de éstos el 31% víctimas de violación, el 70% eran niñas y el 30% niños. Así mismo, de las denuncias presentadas por abuso y violencia sexual infantil ante el Sistema de Desarrollo Integral de la Familia DIF, se reporta que del año 2000 a junio del 2005 se recibieron 7, 823 denuncias, lo que representa el 4.86% del total de las denuncias recibidas. Otras cifras revelan que el 56% de las jóvenes de entre los 15 y 19 años son víctimas de la violencia, y la sexual representa el 7.24%, dato proporcionado por una encuesta del ENDIREH 5 .
Es de hacer notar, según datos del Instituto de Sexología6 que el 78.56% de los niños y niñas que sufren abuso sexual conocen a su agresor, y son personas cercanas, cuyo vínculo de confianza aminora la posibilidad de realizar cualquier tipo de denuncia. De acuerdo a datos proporcionados por la Universidad Nacional Autónoma de México, en el país se registran altos índices de abuso sexual infantil, en donde el 77% de las víctimas son niñas y el promedio de edad de los afectados es de 5 a 7 años: y en todos estos casos la víctima conocía al agresor.

Márquez, A. y Sauri, G. (2005) Informe Alternativo Temático para el Comité de los Derechos del Niño de la ONU “Rostros del Silencio: la Jerarquía Católica y el abuso sexual infantil en México”. [México]: Catholics for a Free Choice. Recuperado Diciembre 10, 2009, de http://74.125.155.132/scholar?q=cache:bTwnoZ4KGRoJ:scholar.google.com/+%22abuso+sexual+infantil+en+mexico%22&hl=es&as_sdt=2000

Señales de abuso infantil (1)




Aún cuando la pederastia es un mal social, tiende a ser tabú, ya que antes de condenar al agresor es señalada la víctima, por ese motivo los niños evitan denunciar estos abusos ya que en muchas ocasiones los abusadores son miembros de la familia o personas con autoridad moral sobre ellos, que es el caso de los docentes, y se teme al que dirán más que pensar en el daño que el niño sufre. Esta situación puede prolongarse durante toda la infancia si no hay una denuncia por parte del niño. Sin embargo, tambien podemos estar alertas conociendo las señales más comunes de abuso.

Es importante que como docentes (y padres de familia) estemos al pendiente de las señales de abuso infantil, algunas de ellas son:

* Demuestra cambios repentinos en comportamiento o en su rendimiento escolar.

* Exhibe comportamiento sexual inapropiado o muestra conocimiento sexual que no es normal para su edad.

* No ha recibido la atención médica apropiada para una lesión o herida física que los padres tienen ya conocimiento.

* Tiene problemas de aprendizaje que no se pueden atribuir a causas físicas o psicológicas específicas.

* Está siempre vigilante o alerta, como si se prepara para algo malo a suceder.

* Es demasiado obediente, trabajador, o demasiado responsable.

* Llega a la escuela temprano, se queda tarde, y/o no quiere ir a casa.

* Tiene quemaduras inexplicadas, mordeduras, golpes, moretones, huesos rotos, u ojos morados.

* Tiene moretones o marcas en áreas no comunes o “carnudas” del cuerpo (por ejemplo, en los bíceps/brazos o detrás de las rodillas).

* Tiene moretones en descoloramiento o que se están borrando u otro marca sensible después de una ausencia de la escuela.

* Parece estar asustado de los padres y protesta o grita cuando es hora de ir a casa de la escuela.

* Se encoge de hombros cuando se le acercan adultos.

* Reporta heridas o lesiones por parte de un padre u otro adulto encargado de cuidarlo.

Cabe destacar que entre más pronta sea la detección de este problema, más rápida será su atención.

NC Department of Health and Human Services (s.f.) Cómo identificar el abuso infantil. En El abuso infantil y la negligencia del niño. Recuperado Diciembre 12, 2009, de http://www.dhhs.state.nc.us/espanol/ninos/abuso.htm

Introducción a la Actividad 3

Cuando escogimos el tema de pederastia escolar no tuvimos en cuenta la poca información que del tema se ha escrito, quizá por tratarse aún de un tema tabú, sin embargo creemos que aún cuando quizá podamos alejarnos un poco del tema original, también podemos brindar una visión un poco más amplia del tema así como de los esfuerzos que diversas personas y organizaciones están haciendo de manera conjunta para que sea un tema que salga a la luz y se atienda dándole la importancia debida. Finalmente, es una dolorosa realidad que miles de niñ@s viven hoy día.

jueves, 26 de noviembre de 2009

(6) Se disculpa Iglesia católica de Irlanda por encubrir abusos sexuales a menores

AFP
Publicado: 26/11/2009

DUBLÍN, IRL. La iglesia católica irlandesa pidió disculpas y expresó su “vergüenza” ayer jueves tras la publicación de un informe que le acusa de haber encubierto los abusos sexuales a centenares de niños cometidos por curas de la arquidiócesis de Dublín durante más de tres décadas.“Ofrezco a todos y cada uno de los supervivientes mis disculpas, mi pesar y mi vergüenza por lo ocurrido”, declaró en una rueda de prensa Diarmuid Martin, arzobispo de Dublín desde 2004, admitiendo que “ninguna palabra de disculpa va a ser nunca suficiente”.
http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2009/11/26/pide-disculpas-la-iglesia-catolica-por-encubrir-abusos-de-curas-por-decadas-informe

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Historia y custiones jurídicas (Entrada 2)






La pedofilia es una condición mental perturbada en un sujeto que de niño fue víctima de situaciones traumáticas de abuso sexual o de privaciones afectivas graves que no pudo solucionar, más que, con la actuación y la hipersexualización en sus distintos grados de agresión. Su conducta sexual perversa estimula otras deficiencias en el funcionamiento de su psiquis, de su imaginación, de su mente. La privación sexual no genera pedófilos, pero si aumenta las conductas perversas en quienes lo son. El pedófilo es un sujeto de gran peligro, requiere de especial atención, especialmente para prevenir la ocurrencia del delito, así como aplicar la justicia para proteger a los niños que pueden ser arrastrados por las influencias y el dominio de estos abusadores.



(2) Homosexualidad y pederastia en la institución religiosa

A petición de mi querido amigo Manuel Fuentes Galicia, y dado un pequeño error técnico, por el cual él no puede publicar directamente, me doy a la tarea de publicar su participación:

Homosexualidad y pederastia en la institución religiosa
Lucero Chacón Juárez*
Raúl Rene Villamil

Son los vasos comunicantes entre homosexualidad e institución religiosa los que nos dan la oportunidad, con el solo encuentro relacional de los términos, de ver claramente la existencia de los dobles discursos y la doble moral de nuestra sociedad, reflexión eje de nuestro trabajo. En el artículo se hace un recorrido por la información reciente acerca de los acontecimientos sucedidos dentro de la Iglesia en las últimas fechas y, asimismo, se hace una revisión de los casos de Gregorio Lemercier y Marcial Maciel.
Al hablar de ambos casos, nos damos cuenta de la vigencia de estos temas en nuestros días, ya que se difunden ampliamente y son censurados por los
medios que representan a los grupos de ultraderecha, además de que todo esto nos marca ciertas pautas que reflejan la forma en que la Iglesia se maneja.

recuperado de: http://scholar.google.com.mx/scholar?hl=es&q=%22pederastia%22%2B+%22escuela%22&lr=&as_ylo=&as_vis=0 (URL)